J.M. Firearms Collection

BERETTA Modelo 1935 Colección de Jesús Madriñán

Datos técnicos
Beretta
Brescia (Italia)
1935 (1944)
Semiautomático
95 mm.
650 gr.
Pasta
4 estrí­as
La pistola Beretta Modelo 1934 puede considerarse como una verdadera obra maestra de la industria armera desde el punto de vista de la relación calidad, precio y prestaciones, por ello fue declarada reglamentaria ese mismo año para armar a la Armada italiana. Un año más tarde, el Modelo 1935 se declaró reglamentaria para el ejército, el arma de aviación y los Cuerpos de Seguridad del Estado, marcándose con las siglas R.E. (Regio Escrito) las destinadas al Ejército, R.A. a la Aviación y R.M. a la Armada.

Ambos modelos sólo se diferenciaban en el calibre; siendo el del Mod. 1934 de 9 Corto y 7,65 mm el Modelo 1935.

A las puertas de la Segunda Guerra Mundial ya se conocía la gran fiabilidad de la Colt 1911, la notable potencia de la Browning High Power y ya se podía imaginar la gran potencialidad de la Walther P38, pero sus cierres estables eran mucho más complicadas y costosas que las Beretta 1934-1935, que no tenían nada que envidiar a las otras pistolas por lo que se refiere a la posibilidad de permanecer operativa en cualquier condición, tanto en el barro como en el hielo o en la arena, como tuvo ocasión de demostrar en el campo de batalla de la Segunda Guerra Mundial, resistiendo las tórridas temperaturas del desierto africano o las gélidas de la taiga rusa.

La pistola de esta colección es una Modelo 1935, construida en el año 1944, por lo que cronológicamente luchó al lado de las tropas aliadas al firmar Italia el armisticio con éstas el 3 de septiembre de 1943, quedando su Ejército a su disposición hasta que las tropas alemanas fueron definitivamente expulsadas de la Península.

Es una pistola que se reconoce a simple vista debido, sobre todo, a que fueron dotadas de cargadores prolongados con un espolón curvo que facilitaba enormemente su empuñe y, consecuentemente, también su precisión.

Las Beretta Modelos 34 y 35 fueron protagonistas en la Guerra de Abisinia, en nuestra Guerra Civil -con las tropas italianas que Mussolini envió- y durante la Segunda Guerra Mundial, codeándose con las afamadas Colt 1911, Luger, Walther, Nambu y Webleys que también participaron en esta contienda.

Las Beretta Modelo 1934 y 1935 fueron armas excepcionales y el paso del tiempo no fue una carga para ellas, fabricándose hasta 1958.
Datos técnicos
Beretta
Brescia (Italia)
1935 (1944)
Semiautomático
95 mm.
650 gr.
Pasta
4 estrí­as
La fábrica Beretta es sin duda la más antigua de todas las existentes actualmente, sin saberse a ciencia cierta cuando comenzó su andadura. El documento más antiguo que se conserva data de 1526, y en él, “il mastro” Bartolomeo Beretta (1490-1565/68) de Gardone recibía 496 ducados como pago por la producción de 185 arcabuces vendidos al arsenal de la República de Venecia.

A medida que Beretta se convirtió en sinónimo de calidad, traspasó las fronteras Italianas estableciendo una tradición que ha continuado ininterrumpidamente durante 15 generaciones. Los secretos de negocio que heredó Jacopo de su padre Bartolomeo se pasaron a su hijo Giovanniono (1550-1577), luego a su nieto Giovan Antonio (1577-1649) y así continuamente de un siglo a otro.

A principios de 1800 Pietro Antonio Beretta (1791-1853), aun con las dificultades provocadas por constantes guerras y la dominación extranjera, viajo a través de Italia para demostrar la calidad de sus productos y conseguir encargos. El hijo de Pietro Antonio Guiseppe (1840-1903) continúo el arduo trabajo de su padre, creando nuevas oportunidades para la compañía a través de la distribución internacional.

A principios de 1900 Pietro (1870-1957) tomó las riendas, introduciendo métodos de producción modernos y una construcción más simplificada, estableciendo a Beretta como el primer productor de armas Italianas y uno de las mas modernas fabricas de armas del mundo.

El proceso de modernización fue continuado por Guiseppe (1906-1993) y Carlo (1908-1984), asegurando el carácter multinacional de la compañía en numerosos países europeos y Estados Unidos. Estos esfuerzos obtuvieron sus frutos en los sectores militares, policiales y privados.

Hoy, bajo el liderazgo de Ugo Gussalli Beretta y sus hijos, Franco y Pietro, Beretta embarca en el tercer milenio con la ventaja de siglos de experiencia que, combinada con inversiones en tecnología han preparado a Beretta para la demanda del mercado global del siglo XXI.

Su historia contemporánea comienza en 1832 cuando Pietro Beretta constituye su razón social con el nombre de "FABRICA D´ARMI PIETRO BERETTA" situada en la ciudad lombarda de Brescia, una de las regiones más industrializadas de Italia.

A finales del siglo XIX, Giuseppe, el hijo de Pietro, reorganiza la empresa centrando su producción en armas de caza, y participando de los nuevos métodos de organización industrial. Para ello, centraliza el trabajo de sus operarios en la misma factoría, ya que muchos de ellos realizaban su trabajo en talleres secundarios, o en su propio hogar, muy al estilo de la época preindustrial.

Tras él, otro Pietro Beretta dirigió la empresa durante medio siglo, tocándole pasar el mal trago de la Guerra Italo-Turca y la Primera Guerra Mundial en las que Italia se vio involucrada. Como siempre pasa en estos casos, el Estado impulsó la fabricación por necesidad de armas militares, y la empresa se tuvo que enfrentar a este brusco cambio en su línea de producción.

Al final de la guerra italo-turca (1911-1912) en la que Italia consiguió arrancar a los tucos Libia, Roda y las islas de Dodecanesio, el Estado Mayor tomó nota de las numerosas quejas de los oficiales por el mal funcionamiento de la semiautomática Glisenti Modelo 1910, debido especialmente a la finísima arena del desierto. Poco después, durante la Primera Guerra Mundial, se descubrieron otros problemas de funcionamiento en la misma, esta vez debidos al barro de las trincheras, lo que obligó a las Fuerzas Armadas a buscar una nueva arma corta que soportara los rigores de una guerra y que se caracterizara fundamentalmente por la versatilidad de funcionamiento en cualquier situación ambiental.

La Italia de la posguerra no estaba en condiciones económicas tan boyantes como para afrontar este problema con inmediatez, por lo que la solución al problema se demoró durante algunos años. Dicha situación la conocía bien Beretta. Dicha fábrica no había realizado nunca armas para el ejército, por lo que estaba a la expectativa buscando la ocasión propicia. Precisamente pensando en esto, en 1923 había realizado una pistola interesantísima en calibre 9 mm Glisenti.

El Modelo 23 había comenzado a interesar seriamente al ejército italiano, aunque no hasta el pinto de decidirse a adoptarla. Pasada la crisis económica del año 1929, Beretta propuso una versión mejora de su Modelo 23, la Modelo 1931, que con algunas modificaciones pasó a llamarse Modelo 1932.

Sólo quedaba un pequeño paso para llegar a la versión definitiva, este se produjo al cambiar el calibre 9 mm Glisenti por el 9 mm Corto, cartucho considerado como insuficiente para un arma de guerra, pero que en aquél momento era más que suficiente para una pistola militar destinada a la defensa a corta distancia.

Por otra parte, la limitada potencia del cartucho calibre 9 Corto permitió a Tullio Marengoni, genial proyectista de Beretta, realizar un arma simple y robusta caracterizada por poseer un cañón fijo y un elemental cierre del obturador de masa en lugar de los más costosos y complicados cierres geométricos necesarios en caso de utilizar municiones potentes tipo 9 mm. Parabellum.

El resultado fue la salida al mercado de la pistola Beretta Modelo 1934 en calibre 9 mm. Corto y, un año más tarde el Modelo 1935 que sólo se diferenciaba del Mod. 1934 en que utilizaba el calibre 7,65 mm.

La calidad de las armas fabricadas por esta firma está avalada por el hecho de que en la actualidad, la Beretta Modelo 92 SB-F, arma a muchos ejércitos y cuerpos de seguridad en todo el mundo, entre ellos al ejército norteamericano en sustitución de la ya veterana Colt Modelo 1911.